martes, 28 de febrero de 2017

VIAJES ASTRALES,SUEÑOS LUCIDOS,Y MEDITACION Parte1



























VIAJES ASTRALES,SUEÑOS LUCIDOS,Y MEDITACION Parte1


"ESO ES EL SER, LO QUE ESTÁ 

DESPIERTO EN AQUELLOS QUE

DUERMEN" -

KATHA UPANISHAD
Un sueño lúcido es un SUEÑO

que se caracteriza en que el

soñante es consciente

de estar soñando, logrando

alterar el desenvolvimiento

del mismo.

Se puede dar

espontáneamente o ser inducido mediante prácticas y ejercicios.
Los sueños lúcidos son aquellos en los cuales el soñador se da

cuenta de estar

soñando.

Esta percepción puede ser un reconocimiento vago de ese hecho

a una ampliación

trascendental de la perspectiva. Los sueños lúcidos suelen

producirse mientras

la persona

está en medio de un sueño común y corriente y de pronto

se da cuenta de que

está soñando.

A esto se le llama “sueño lúcido iniciado desde el sueño”.

Este se produce cuando

se pasa de

un estado de vigilia normal directamente a un estado onírico,

sin ningún aparente

lapso de

consciencia. En ambos casos, los sueños tienden a ser

más extraños y

emocionales que

los comunes y corrientes. Y lo que es más importante,

el soñador tiene al

menos un poco

de control sobre el sueño en sí y de su entorno.

COMO COMENZAR A PREPARAR EL CEREBRO PARA

TENER UN SUEÑO LUCIDO
Lleva un diario de sueños. Tenlo cerca de la cama en la

noche y escribe tu sueño

inmediatamente

después de despertarte o las emociones y sensaciones

que experimentaste justo

después de

abrir los ojos. De esta manera, te entrenarás para

recordar más tus sueños,

paso importante

para tener sueños lúcidos. Además, no tiene mucho

sentido tener el control de

tus sueños si

olvidas la experiencia antes de que raye el sol.
Otra opción es que tengas un dispositivo de

grabación cerca de tu cama.
Quizá recuerdes más tu sueño si no te mueves

unos cuantos minutos y te

concentras en

tu memoria antes de empezar a escribir
Haz pruebas de realidad frecuentemente.

Después de ciertas horas del día,

pregúntate: “¿Estoy soñando?” y realiza una

de las siguientes tácticas para

verificar si

estás en la realidad o no. Con la práctica,

empezarás a acostumbrarte a

hacerlo en

tus sueños también, lo cual te pondrá al

tanto de que efectivamente estás

soñando.
Lee una página de un texto o mira la hora

en un reloj, mira a otro lado y

luego

vuélvelo a mirar. En los sueños, el texto y

el tiempo se verán borrosos,

serán ilógicos o serán diferentes cada vez

que los revises.
Pellízcate la nariz, cierra la boca y prueba si

todavía puedes respirar.
Tan solo mírate las manos y los pies.

Las manos y los pies suelen verse

distorsionados en los sueños, si los observas

detenidamente.
Repítete: “Sabré a conciencia de que estoy

soñando” cada vez que te quedes

dormido. Cada noche, mientras concilias

el sueño, repítete: “Sabré que estoy

soñando” o alguna frase similar hasta que

salgas del estado de vigilia.

A esta técnica se le denomina “MILD”

(Mnemonic Induced Lucid Dream,

o en español: Inducción Mnemónica de

Sueños Lúcidos).[4] La inducción mnemónica

solo se refiere al uso de

ciertas técnicas para ayudar a la memoria o

en este caso, al uso

repetido de una frase para que la consciencia

de saberse soñando

se vuelva un hábito automático.
A algunos les gusta acoplar este paso con

una

“prueba de realidad”: se miran las manos

unos

cuantos minutos antes de irse a dormir.
Aprende a reconocer las señales

personales del sueño.

Lee tu diario periódicamente y busca

“señales de sueño” recurrentes.

Estas son situaciones o eventos recurrentes

que podrías reconocer en tus sueños.

Si te familiarizas con ellas, podrías reconocerlas

durante el sueño y por lo tanto,

sabrás que estás soñando.
Quizá ya conozcas algunas. Algunos de

estos eventos más habituales son:

perder los dientes, ser perseguido por algo

grande o estar desnudo en público.
Vuélvete a dormir cuando te despierte un sueño.

Si te despiertas y recuerdas lo que soñaste,

escríbelo en tu diario, luego cierra los ojos y

concéntrate en el sueño.

Imagina que estabas en él, te percataste de

una de las señales o

hiciste una prueba de realidad y te diste

cuenta de estar soñando.

Aférrate a ese pensamiento mientras

vuelves a conciliar el sueño y

posiblemente entres a un sueño lúcido.
Ten presente que la mayoría de los sueños

lúcidos se produce cuando

la persona está en un sueño profundo,

generalmente porque se da

cuenta de un evento fuera de lo común

que le da a entender que

no es la realidad. Este es solo otro

desencadenante que produce casi

el 25% de los sueños lúcidos.
Los sueños lúcidos son aquellos sueños

en donde nos damos cuenta de que

estamos soñando.

Lee los siguientes libros recomendados:
"LOS SUEÑOS, SIENDO UNA GRAN

RESERVA DE CONOCIMIENTO Y

EXPERIENCIA, SON A MENUDO NO

CONSIDERADOS EN SU CUALIDAD

DE VEHÍCULOS PARA EXPLORAR LA

REALIDAD" - TARTHANG TULKU RINPOCHE
"SIEMPRE RECONOCE LA CUALIDAD

ONÍRICA DE LA VIDA,

REDUCIENDO EL APEGO Y LA AVERSIÓN.

PRACTICA LA AMABILIDAD

CON TODOS LOS SERES. SE AMABLE Y

COMPASIVO, SIN IMPORTAR

QUE TE HAGAN LOS DEMÁS A TI; LO

QUE TE HAGAN NO VA A IMPORTAR MUCHO

SI MIRAS TODOS COMO

UN SUEÑO. EL TRUCO ES TENER UNA

INTENCIÓN POSITIVA DURANTE EL SUEÑO.

ESTE ES EL PUNTO ESENCIAL, ESTO

ES LA VERDADERO ESPIRITUALIDAD"

- CHAKDUD TULKU RINPOCHE
"TODO LO QUE VEMOS NO ES SINO

UN SUEÑO DENTRO DE UN SUEÑO" -

EDGAR ALLEN POE
"QUE EL DORMIR SEA EN SI MISMO UN

EJERCICIO EN LA PIEDAD,

YA QUE TAL COMO LO SON NUESTRA

VIDA Y CONDUCTA,

POR NECESIDAD TAMBIÉN LO SON

NUESTROS SUEÑOS." - SAN BASILIO

Sueños Lúcidos o Conscientes

Los sueños conscientes ocurren cuando el

soñante se da cuenta que sueña

en medio de su sueño. "Espera un momento,

¡esto es sólo un sueño!" La mayoría de los

soñantes se

despiertan una vez que se dan cuenta que

sólo están soñando.

Otros soñantes han desarrollado la habilidad de

permanecer en el estado consciente de soñar.

Pueden incluso llegar a ser participantes activos

en su sueño,

tomar decisiones en sus sueños e influir en

el resultado de su sueño sin despertar.
Las leyes de la física y las de la sociedad se

derogan en los sueños.

Los límites sólo son los de tu imaginación.

Se desperdicia mucho el potencial de sueños

porque las personas no reconocen que sueñan.
Cuando no estamos lúcidos en un sueño,

pensamos y nos comportamos como si

estuviéramos despiertos en realidad. Esto

puede llevar a frustración vana, confusión y

desperdicio de energía, y en mucho peor caso,

pesadillas espantosas.

Nuestro esfuerzo por dar un resultado así

ansiedad sueña con fechas tope,

exámenes que se olvidan, perdidas de cualquier

manera, y así sucesivamente.

Los sueños de Ansiedad y las pesadillas se

pueden superar gracias al sueño lucido,

porque si sabes que sueñas, no tienes

nada temer.

Las imágenes del sueño no pueden herirte.

Los sueños lúcidos,

además te ayudan a llevar tus sueños en

direcciones que te satisfagan,

disfrutar aventuras fantásticas, y superar

pesadillas, pueden ser

herramientas valiosas para tener éxito

en tu vida despierta.

Los soñadores lúcidos pueden emplear

deliberadamente

el potencial natural de la creatividad para

resolver problemas e inspiración artística.

Atletas, ejecutantes, o alguien que da

presentaciones puede preparar, practicar y

pulir sus ejecuciones mientras duermen.

Esto es sólo una de las muchas maneras

en la que el sueño lucido puede ser

empleado para mejorar sus vidas.
Hay varios métodos de inducir los

Sueños lúcidos. El primer paso,

indiferente del método,

está en desarrollar tus cualidades

para recordar tus sueños hasta que

puedas recordar por lo menos un

sueño por noche.

Entonces, si tienes un sueño lúcido

lo recordarás.

Te volverás también muy familiar

con tus sueños,

haciendo más fácil aprender a

reconocerlos mientras pasan.

Si recuerdas tus sueños, puedes

empezar inmediatamente con

dos técnicas simples para estimular

a los Sueños lúcidos.

Los Soñadores lúcidos hacen

un hábito de

"comprobación de la realidad.

" Esto significa investigar el ambiente

y

decidir si sueñas o estas despierto.

Preguntarte muchas veces por día,

"¿Estaré soñando?". Entonces,

prueba la estabilidad de tu realidad

presente leyendo algunas palabras,

mirando lejos y mirando a tras mientras

tratas de cambiarlos.

La inestabilidad de los sueños es la

pista más fácil para distinguir la

realidad y el sueño. Si las palabras

cambian, sueñas.

Tomando siestas es una manera con

la que puedes aumentar

gradualmente tus oportunidades de

tener sueños lúcidos.

Tienes que dormir bastante en la siesta

para entrar en REM.

Si tomas la siesta en la mañana (después

de haberte despertado más

temprano de lo usual), estás probablemente

entrando en

fase REM en una media hora a una hora

después de que te duermes.
Si tú siesta es de 90 minutos a 2 horas

tendrás suficientes sueños y

una probabilidad más alta de tener un

adecuado sueño lúcido que

en los sueños que tienes durante el

sueño de un noche normal.

Enfoca tu intención de reconocer

que tú sueñas cuando te

duermes durante la siesta.
Inicialmente, los principiantes tienen

dificultad para descansar en

el sueño después de que logran

lucidez.

Este obstáculo hace que muchas

personas desprecien

el valor del sueño lúcido, porque

no han experimentado más que

el destello del conocimiento de

que se encuentran soñando,

seguido del despertar inmediato.

Dos técnicas simples pueden

ayudarte a superar este problema.

Lo primero es crear calma en el sueño.

El propio sueño lúcido excita,

pero expresar la excitación puede

despertarte.

Suprime tus sentimientos un poco

y vuelve tu atención al sueño.

Si el sueño muestra señales de fin,

tal como la desaparición,

pérdida de claridad o profundidad

de la imaginación, "dar vueltas" puede

ayudar a hacer retroceder al sueño.

En cuanto el sueño comienza a

"desvanecerse," antes de sentir

realmente tu cuerpo en la cama,

gira a tu cuerpo del sueño como

encima. Esto es, dando vueltas como

cuando un niño trata de crearse

un mareo (probablemente no te

marearas durante el sueño porque

tu cuerpo físico no da vueltas).

Recuerda, "La próxima escena

será un sueño." Cuando tú pares de

dar vueltas, si no es obvio que

estás soñando, haz una prueba de

realidad. Aun cuando piensas que

estás despierto, te puedes sorprender del

hallazgo ¡que todavía sueñas!
Saludos desde mi corazón
Laura Alicia Moreno Perez
IzquierdaCentroDerechaEliminar
Lo siguiente es un fragmento de lo

escrito por de el antropólogo

Carlos Castaneda .en lo personal no estoy

de acuerdo en algunas cosas.

pero ese es otro tema.
En su "Viaje a Ixtlán" escribe el antropólogo Carlos

Castaneda

algunas de las enseñanzas del brujo yaki Don Juan,

en relación al mundo onírico.

Un día de agosto de 1961 le dijo lo siguiente:

"Te ha llegado el momento de aprender a acceder al poder,

y vas a empezar por empuñar tus sueños."
Dos días después, de madrugada, tras conducirlo

a la cumbre de una alta

colina, le declaró: "Aquí mismo voy a enseñarte la

primera etapa del poder...

voy a enseñarte cómo elaborar el sueño. "
Sus primeras instrucciones fueron:"esta noche, en

tus sueños, te mirarás las manos."
Preguntado el por qué de esa observación, D.Juan le

respondió que era indiferente

mirar una cosa u otra y que había escogido las

manos porque están siempre allí a

disposición del durmiente. Explicó que el examen

atento de un objeto es indispensable

para "elaborar"el sueño ya que las cosas vistas

en sueños cambian constantemente.

Se difuminan y se desvanecen para dejar lugar

a otras que, a su vez,

hacen lo mismo. Castaneda debía, por lo tanto,

ejercitarse a retener la

visión ya que soñar "es real cuando se consigue

hacer que todo sea claro y nítido".
Cuando llegó el momento de pasar a la

segunda fase de su

entrenamiento nocturno, C.Castaneda recibió

esta breve

indicación: "Escoge el lugar al que

quieres ir (en sueños).

Después, ten la voluntad de ir allí".
Así, D.Juan le enseñaba a obtener

"sueños lúcidos". Los psicólogos

denominan así al estado en el cual

el durmiente, sabiendo perfectamente

que está durmiendo, es netamente

consciente de todo lo que le ocurre.

Los ocultistas suelen denominar a esto

"viaje astral".

(No pocos escritores hacen alarde de

su ignorancia publicando numerosas

fantasías acerca de un acto tan

natural y positivo como este de hacerse

consciente de uno mismo en el

mundo onírico).
El Dr. Frederik van Eeden, uno de los

primeros psicoterapeutas,

experimentó personalmente este estado.

Basándose en sus propios

sueños estableció en 1913 una clasificación

de los sueños en 9 categorías.

Una observación realizada en uno de sus

sueños lo hizo "lúcido". Tenía la

impresión de desplazarse flotando,

en el aire, por encima de un

paisaje de árboles sin hojas.

Un hecho le llamó la atención:

durante su

recorrido aereo las ramas y ramitas

de esos árboles se modificaban a sus

ojos exactamente tal y como la

forma de los objetos parece

cambiar en

el estado de "vigilia" para un

observador que se mueve.

Pensó que ese espectáculo

no podía ser imaginario,

que su imaginación

no sería capaz de reproducir una

semejante conformidad

con las leyes de la perspectiva.

Esa reflexión le hizo consciente

de que se encontraba en el

dominio de los sueños.
Sin embargo no hace falta

rebuscar en la historia para encontrar

indicios de lucidez en los sueños.

Cualquiera que esté leyendo esta

información se habra detenido alguna

vez, en medio de un sueño,

para decirse: "bueno, si no puede

pasarme nada porque estoy

soñando...". Y esto, como decimos,

representa al menos un

pequeño resquicio de lucidez.

LAS INSÓLITAS EXPERIENCIAS

DE UN MARQUÉS
Durante su adolescencia, el marqués

Hervey de Saint-Denys,

que fue presidente de la Académie

des Inscriptions et Belles Lettres y profesor en el Collège de France, se ejercitó para conseguir una perfecta lucidez en sus sueños. En su libro

"Les Réves et les moyens de les diriger",

publicado en 1867,

este sinólogo explica cómo llegó a

interesarse en sus sueños.
Como realizaba sus estudios en su casa,

sin condiscípulos,

estaba obligado a redactar en solitario sus

deberes y a presentarlos a

horas fijas. Una vez terminados esos

trabajos escolares a menudo

disponía de tiempo durante el cual

se distraía dibujando en un álbum.

Un día, cuando contaba 13 años de

edad, se le ocurrió la idea de hacer

croquis de seres y de cosas que hubiera

visto en sus sueños, colorearlos y

añadir algunas notas que relataran esos

sueños. Como le tomara gusto al

asunto, se ejercitó en la conservación

del recuerdo del sueño en todos sus

detalles. A medida que enriquecía de

este modo su álbum, aumentó el

control que ejercía sobre sus sueños,

hasta que finalmente obtuvo un perfecto

dominio de ellos. (Lo mismo que

cualquier persona aprende a

moverse a

voluntad en el mundo físico,

lo cual nadie puede considerar

como algo negativo).

Y de este modo consiguió ser

consciente, al soñar, de su

estado onírico e,

incluso, recordar sus preocupaciones

del día, de manera que el sueño se

convirtió para él en una divertida

prolongación de la vida diurna.
Una vez adulto continuó cultivando

sus sueños. A veces hacía que lo

despertaran para recordarlos mejor.

Otras veces provocaba él mismo

su despertar, cuando hubo

aprendido a sacudirse el sueño mediante

un gran esfuerzo de su voluntad.

Nuestro marqués se sumergió

en el estudio de las obras consagradas a

los sueños. Su insuficiencia le

decepcionó. Juzgaba sin valor alguno

todos los intentos de explicación

de la actividad onírica a través de

la

fisiología ya que, según pensaba él,

conocemos demasiado poco

"los nexos misteriosos que unen el

alma a la materia para que la anatomía

sea nuestra guía en aquello que la

psicología tiene de más sutil".

(Les reves et les moyens de

les diriger, 62).
Hervey de Saint-Denys, empleando

el procedimiento enseñado más

tarde por D.Juan a Carlos Castaneda,

y que supo descubrir por sí mismo,

se ejercitó en el examen atento de

objetos que viera en sus sueños.

El denominaba "imágenes" a esos

objetos ya que, según él, soñar

era tener la visión interna de una

sucesión de imágenes, todas

creadas por la mente del durmiente.

El afirmaba que si el pensamiento de un

hombre no adquiría "ni cuerpo ni color"

era porque el mundo ambiente se

lo impedía. Pero a medida que el sueño

lo ganaba, su pensamiento

"se colorea y toma cuerpo;

ése es el sueño, y el sueño es la forma

del pensamiento mientras se duerme".

Así pues, para él, el sueño

no era sino "un pensamiento de

una especie particular" y todo

pensamiento de un hombre

dormido era un sueño(ibid., 165).

Esta es una concepción aparentemente

opuesta a la de D.Juan Matus quien,

como casi todos los ocultistas,

consideraba que el mundo de los sueños

era tan real como el de la vigilia.
Hervey de Saint-Denys observó

que cuando las imágenes del sueño

palidecían y se emborronaban,

el sueño no tardaba en disiparse.

Y, al contrario, observó que cuanto

más netas eran las imágenes,

más profundo era el sueño y menos

próximo estaba el despertar.

Por consiguiente, cuando quería

oponerse a su despertar, cuya

proximidad le venía anunciada

por la creciente imprecisión de las

imágenes, se concentraba en una de

éstas, en una hoja de árbol,

por ejemplo. Entonces la veía

recuperar poco a poco su nitidez.

Sus contornos le aparecían más

claramente, su color era más vivo.

Cuando había conseguido distinguir

perfectamente sus más mínimos

detalles abandonaba este examen

tan atento seguro de haber alejado

de sí la salida del adormecimiento

de su cuerpo físico y de haber

prolongado su sueño.
Una noche eligió su mano derecha

para contemplarla a fin de hacer

continuar su sueño. Este,

perfectamente lúcido, le permitió darse

cuenta de que conservaba un control tan

completo de su actividad

mental como en estado de vigilia...

podía, a gusto suyo, ir a la

derecha o a la izquierda,

detenerse, mirar a una o a otra dirección,

en resumen, actuar tal como él quería.

Fueron verdaderas "elaboraciones del

sueño", según

la expresión del brujo D.Juan, a lo que

procedió el

honorable académico. Consiguió no

sólo rememorar

con exactitud sus experiencias

oníricas sino también

desplazarse en sueños muy lejos

del lugar donde reposaba

su cuerpo físico. Veamos el relato

de uno de sus viajes

nocturnos: "Esta noche he soñado

que mi alma había

salido de mi cuerpo y que recorría

inmensos espacios

con la rapidez del pensamiento.

Me transporté primero

a una población salvaje.

Asistí a un combate feroz sin

correr riesgo alguno pues yo era,

a la vez, invisible e invulnerable".
La misma noche, antes de

despertarse, se encontró en

su habitación. Tuvo entonces,

durante un momento, lo

que él consideró como una

"extraña ilusión". Se vió mirando

su cuerpo dormido, antes

de volver a tomar posesión de él.

En otro sueño deambuló por una

calle de la que observó

gran cantidad de detalles.

Varios años después de ese sueño,

durante un viaje a Francfurt,

reconoció allí esa calle,

sin error posible, según él afirma,

ya que pudo ver,

con sus ojos carnales, todos los

detalles que había

observado en su sueño con su

mirada interior y

que había anotado

cuidadosamente en su álbum.

....................................................
Laura alicia moreno Perez

Buscame en youtube y facebook...

......................................................
Claves para vivir más lúcida mente en

el Mundo de los Sueños

(y en el mundo físico)
1.- LO MÁS IMPORTANTE: nunca

pierdas tu CAPACIDAD DE ASOMBRO.

El día que dejen de brillar te los ojos ante

el maravilloso

espectáculo de la vida entonces estarás

verdaderamente "muerto".
2.- En tu vida diaria permanece siempre

ATENTO a los múltiples

cambios que suceden continuamente a

tu alrededor.

NUNCA MIRES NI HAGAS LAS COSAS

HABITUALES RUTINARIAMENTE.
3.- Aprende y recuerda siempre que ESTE

MOMENTO es el más importante de

tu vida. Y es que, en realidad, no tienes otro.

Sólo tienes posibilidad de vivir en

TIEMPO PRESENTE. Tú existes AQUÍ Y

AHORA. Si lo comprendes, es así,

si no lo comprendes, es así.
4.- Acostúmbrate, incesantemente, a verte

a ti mismo en escena, en todas

las cosas que hagas. No pierdas

la conciencia, la sensación clara, de que

ESTAS AQUÍ Y AHORA , vivo, existiendo.

Siéntelo ahora. Trata de sentirlo siempre.

Y si te olvidas, vuelve a recordarlo.
5.- Trata de parar, en algún momento

del día, tus actividades durante un

momento. Siéntate algunos minutos,

relájate y conviértete en un espectador

de tu mente. Contempla tus

pensamientos como si fuesen

una película.

No te dejes atrapar por ellos.

Sólo obsérvalos seren amente,

relajadamente y déjalos pasar.

Este sencillo ejercicio debe resultar te

agradable. Si no es así es que

no lo estás haciendo adecuadamente.

Entonces déjalo y practica sólo

el siguiente.
6.- Dedica algunos minutos,

por la mañana y por la noche,

a RESPIRAR

CONSCIENTE MENTE. Simplemente

relájate, haz dos o tres respiraciones

profundas y luego deja que tu

cuerpo respire por sí solo. Tú únicamente

OBSERVA como lo hace.

Esto te resultará muy gratificante.
7.- Prueba esta sencilla táctica:

antes de dormirte observa

detenidamente

tu cuarto, como si lo vieras

por primera vez. Date cuenta

que tu cuerpo

va a descansar, que te estás acostando.

Repíte a ti mismo: "voy a descansar

en mi cama. Si a partir de ahora me

encuentro en otro lugar o con

otras personas

es que estoy soñando. Me daré cuenta y

me moveré a voluntad". Si lo practicas

con la debida constancia acabará dando

un positivo resultado. Sólo ten la paciencia

suficiente para que el mensaje se grabe

en tu subconsciente.
8.- También puedes dormirte imaginando

(jugando) que viajas a cualquier lugar que

te guste. No te pongas límites, puedes ir

volando si quieres y contemplar el lugar

desde todos los ángulos que quieras.

Cuando tu cuerpo, por fin,

se quede dormido,

el lugar al que te has trasladado como si

de un juego se tratase te rodeará por

completo y podrás explorarlo

en tu sueño.
9.- Puedes, si quieres, simplemente

observar como te vas durmiendo.

Ocurren muchos interesantes

fenómenos en este proceso.

Te conviertes en un investigador

del sueño. Si sueles practicar el

punto 5 te será más sencillo.

Pero ahí personas que no

son capaces

de relajarse, de observar sin

tensiones y no consiguen que su

cuerpo

se duerma mientras tratan de observar

su sueño. Tal vez puedas

corregir ese error.
10.- Hay una clave muy bonita

pero también personas a las

que les

da miedo (miedos hay para

todos los gustos) o les pasa

lo del punto

anterior. Consiste en observar

como el cuerpo se duerme para llegar

a captar un instante "mágico".

Se trata del momento en que el cuerpo

ni está dormido del todo

ni despierto. Cuando las

imágenes de los

sueños empiezan a tomar

consistencia y color. Cuando los sonidos

del mismo empiezan a tornarse

nítidos. En ese breve instante,

con decisión sintiendo que uno es

algo sutil, ligero... se levanta.

Tal como suena: levantarse.

Si el instante es el adecuado

observareis

que has separado de vuestro cuerpo.

Si miras a la cama

lo veras durmiendo

(como puedes imaginaros

la primera vez

la impresión es tal quete despertaras

inmediatamente).

Pero también puedes flotar

en el aire o atravesar una pared

(cuidado impetuosos, a veces

se ha levantado uno con su

cuerpo físico, así que si quieres

atravesar tabiques probad

antes con una mano).

Si no ha salido bien se

vuelve uno

a la cama y repite.

Pero esto no es para

los que se cansan

enseguida, para los perezosos

o los que les da miedo casi todo.

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